ICEMELT: estudio de PFAS en ecosistemas antárticos

¿Sabías que existe un gran problema de contaminación en la Antártica?

Analizamos la presencia, circulación y efectos de los químicos eternos en el océano Austral con el objetivo de comprender su impacto y aportar evidencia científica para su protección.

Conoce el proyecto

Líneas de investigación

Ocurrencia ambiental

Descubre la presencia y dinámica de los PFAS en el ambiente antártico.
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Ecotoxicología

Conoce sus efectos en microorganismos y en el funcionamiento del ecosistema.
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Transferencia trófica

Comprende su acumulación en la red de vida marina antártica y sus implicancias.
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Estudio de PFAS en ecosistemas antárticos

Investigamos cómo la contaminación global alcanza la Antártica y qué impactos genera en sus ecosistemas costeros y redes tróficas.

Explora la problemática
© Felipe Trueba

Evolución histórica de los químicos eternos

Descubrimiento del PTFE, conocido como teflón

1938
Roy J. Plunkett, químico de DuPont, descubre accidentalmente el politetrafluoroetileno (PTFE). Con este hallazgo comienza la química de los compuestos perfluorados.

Expansión industrial masiva a nivel global

1950 – 1960
Las empresas 3M y DuPont inician la producción comercial de PFOS y PFOA, incorporados en recubrimientos antiadherentes, espumas antincendios, textiles, papel y productos de consumo.

3M anuncia retiro voluntario del PFOS

2000
3M, el principal productor mundial de PFOS, anuncia la eliminación voluntaria de la química PFOS usada en sus productos. El retiro se completa principalmente en 2002.

Primera evidencia global de contaminación por PFOS

2001
Se publica en una revista científica la primera detección de PFOS en fauna silvestre a escala global (águilas calvas, osos polares, albatros, focas).

Primera detección en biota antártica

2006
Se reportan PFOS y PFOA en albatros, elefantes marinos, pingüinos y skúas del océano Austral y continente antártico.

PFAS en matrices ambientales antárticas

2012
Detectan PFAS en nieve, agua de lagos, escorrentía y agua de mar costera de bahía Fildes (Isla Rey Jorge), lo que confirma la deposición atmosférica como vía principal de ingreso.