Iceberg flotando en el mar de Antártica

Descubren cómo se estructuran las comunidades microbianas en las masas de agua marinas de la Antártica 

25 June, 2026
  • Es la primera vez que se estudia en detalle cómo se distribuyen los microorganismos en diferentes masas de agua en esta región.
  • Los resultados son relevantes para establecer áreas marinas protegidas en la Antártica, donde las perturbaciones humanas están aumentando.

Un equipo internacional describe en detalle por primera vez el vínculo que existe entre las comunidades microbianas marinas antárticas y las masas de agua marinas del continente. En el trabajo han analizado muestras de agua del océano Austral a profundidades que van desde uno a 400 metros en el estrecho de Gerlache (Antártica), una zona de especial interés ecológico que busca convertirse en un área marina protegida. El equipo ha descrito qué microorganismos hay y su papel en la estructura y funcionamiento de los ecosistemas antárticos, tanto en redes tróficas como en ciclos biogeoquímicos. Estos hallazgos aportan información clave para medidas de conservación ambiental en la Antártica.

La investigación, publicada en la prestigiosa revista científica BMC Biology, aporta un enfoque novedoso al integrar la microbiología y la oceanografía. El estudio propone el concepto “huella microbiana de las masas de agua”, que describe o caracteriza las propiedades de las masas de agua utilizando las comunidades microbianas como indicadores ecológicos. Se trata de identificar los microorganismos característicos de cada masa de agua y su potencial papel en el funcionamiento en el ecosistema, un  marco conceptual trasladable a otras áreas marinas del planeta. 

“Con este trabajo hemos querido plasmar una mirada más dinámica de los ecosistemas marinos, porque el océano no es estático, sino que cambia continuamente. Tradicionalmente se ha estudiado la microbiología marina de manera localizada. En este trabajo, incorporamos de forma integral el contexto oceanográfico, tratándolo como un componente esencial del análisis, lo que nos permite una interpretación más completa del sistema estudiado”, contextualiza la investigadora Dra. Mireia Mestre, líder de publicación e investigadora del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC). Esta es la primera vez que se analiza con tanto detalle el vínculo directo entre microorganismos y masas de agua, así como la contribución de estos microorganismos a las propiedades de estas masas de agua y al ecosistema marino. “Lo que hemos hecho ha sido, para cada masa de agua, analizar microorganismos procariotas y eucariotas, estudiando tanto los microorganismos de vida libre como los asociados a partículas, y hemos revisado qué papel tienen. El resultado es una visión del ecosistema más amplia de la tradicional”, continúa Mestre. 

El estrecho de Gerlache concentra grandes cantidades de mamíferos como ballenas y focas y también pingüinos y otras aves marinas. Es un entorno marino muy productivo, un ambiente ideal para el kril, que constituye la base de la cadena alimenticia de este ecosistema. El equipo ha detectado cambios en las condiciones oceánicas (temperatura, salinidad, etc.) asociadas al cambio climático, están modificando las comunidades microbianas, un aspecto que, eventualmente, afectará al ecosistema entero. 

La implicación internacional 

La Antártica ha sido durante décadas un ejemplo de multilateralismo donde la conservación y la ciencia se consideran los principales objetivos. En los últimos años ha aumentado la actividad humana en esta zona, principalmente el turismo y la presión pesquera, por eso es importante establecer áreas marinas protegidas que permitan mantener el entorno lo más prístino posible. En particular, el estrecho de Gerlache se ha identificado como la zona en la Antártica con mayor necesidad de aplicar medidas de conservación. 

Este trabajo, que describe la parte microbiana, solo aumenta los motivos para establecer medidas de conservación en la zona. “Durante la última década, Chile y Argentina han impulsado la creación de un área marina protegida en la península Antártica, pero el complejo momento geopolítico global dificulta alcanzar el consenso necesario para implementar dicha propuesta. Trabajos como este, que revelan el funcionamiento e importancia de estos ecosistemas, ayudan a generar la información que los tomadores de decisiones necesitan para gestionar los ecosistemas marinos antárticos”, concluye el Dr. Juan Höfer, académico Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) e investigador del anillo antártico ICEMELT de la Universidad Mayor (UMayor).

La investigación fue liderada por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC, España) y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV, Chile) y se desarrolló principalmente a través del programa polar chileno. En el estudio también participaron científicos del anillo antártico ICEMELT de la Universidad Mayor (Chile), la Universidad de Concepción (Chile), St. Francis Xavier University (Canadá), University of Southern California (EE.UU.), Southern University of Science and Technology (China), Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC, España), y el Laboratorio de Microbiología Marina del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS, Francia).

El artículo científico se encuentra disponible aquí. Más información en www.icemelt.cl